Connoisseurship (1)

Una exposición muy interesante se celebró el año pasado en el Museo Muscarelle de Williamsburg, Virginia y después en el Museo de Bellas Artes de Boston. La exposición se llamaba “Caravaggio and Connoisseurship”. La palabra inglesa “connoisseurship” proviene del francés “connoisseur” (experto), que a su vez proviene del latín “cognoscere” (conocer, saber) y aunque no tiene equivalente en español, vendría a significar conocimientos especializados, en este caso en arte. Más concretamente: la habilidad para saber quien pinto una obra. El “connoisseur” es un experto, un entendido, que utiliza su conocimiento y experiencia en el estilo y la técnica del artista, para con un disciplinado método de análisis atribuir la autoría, validar la autenticidad y evaluar la calidad de sus obras. La teoría es que el repetido estudio del trabajo de un artista le permite al “connoisseur” llegar a ser tan familiar con el estilo del pintor que puede fácilmente reconocerlo, de la misma manera que podemos reconocer al autor de una carta no por la firma del final si no por la letra del principio.

“San Francisco en meditación”, de la iglesia de los Capuchinos, Roma, izquierda, y del Museo Civico, Carpineto Romano, derecha

En la exposición entre otras obras se podían ver las dos versiones de “San Francisco en meditación”, una que está en la iglesia de Santa Maria della Concezione dei Cappuccini, Roma y la otra del Museo Civico, Carpineto Romano. Los expertos conocían la versión de los Capuchinos por lo menos desde 1908, cuando fue atribuida a Caravaggio. La versión que ahora está en el museo Civico apareció en la iglesia de San Pietro Apostolo in Carpineto Romano en 1968. La estudiosa Maria Vittoria Brugnoli la atribuyó a Caravaggio dos años después, argumentando que era la original y la obra de los Capuchinos era una copia posterior de un seguidor.

En el año 2000, un análisis de rayos x de la obra del Carpineto reveló que la capucha de San Francisco había sido alterada. Este cambio llamado pentimento, normalmente es considerado evidencia de originalidad. Pero según John Spike, comisario de la muestra, la alteración es difícil de explicar porque parece que fue hecha cuando la pintura ya estaba terminada y seca. Además el estudio técnico ha revelado que debajo de la pintura del Carpineto hay un dibujo de San Francisco la mitad del tamaño de la pintura que se ve, y esto es bastante atípico en la manera de pintar de Caravaggio.

En la exposición de Caravaggio del año 1985 en el Metropolitan Museum de Nueva York, la versión de los Capuchinos se presentaba como auténtica, Richard Spear un especialista en pintura barroca italiana, que escribió la ficha para el catálogo de la exposición, aún cree que es auténtica y que los análisis lo único que demuestran es que se trata de dos pinturas muy diferentes.

En ésta exposición se invitaba a los visitantes a que votaran cual de las dos pinturas pensaban que era el auténtico Caravaggio, o si pintó las dos. La favorita del público con un 40% de los votos fue la pintura del Carpineto.

Pero tanto Spike, como Spear están de acuerdo en que el “connoisseurship” y un ojo entrenado junto con las pruebas científicas son la clave para contestar a estas preguntas.

¿El “connoisseurship” es importante?… En el próximo post.