Arte, mecenazgo, mercado

La Fundación Arte y Mecenazgo es una entidad creada por iniciativa de “La Caixa” y diversas personalidades del mundo del arte. Pretende potenciar el coleccionismo.

La semana pasada, la Fundación presentó el borrador de un Proyecto de Ley de Medidas de Fomento, impulso y Desarrollo del Arte y Mecenazgo en España. Tiene como objetivo el que se reforme la actual normativa fiscal sobre adquisición y tenencia de obras de arte y así impulsar un sector básico para nuestro patrimonio artístico.

El proyecto ha sido realizado por el bufete de abogados Cuatrecasas.

El borrador es muy interesante y propone medidas muy razonables. Espero que se tenga en cuenta esta iniciativa y se modifiquen las leyes fiscales y de patrimonio histórico.

Pero no soy nada optimista, las leyes de nuestro país ven a las obras de arte sólo como bienes de lujo o inversión, incluso como una manera de esconder dinero al fisco.

Los coleccionistas no tienen ventajas para crear una colección, muchos inconvenientes cuando las dejan a sus herederos y las donaciones tienen pocos incentivos fiscales.

En cuanto a los comerciantes de arte antiguo, soportamos el mismo IVA (21%) y los mismos impuestos que cualquier otro producto. Eso si, si queremos vender una obra a un cliente que vive en el extranjero le tenemos que decir que debe esperar un mes o dos, para ver si obtenemos el permiso de exportación, el estado puede comprar por el mismo precio la obra o puede denegar la exportación y allá te las apañes. Así es muy difícil concretar una venta. Si acudimos a una feria en el extranjero, no sabemos que piezas al final podremos exponer, depende de la opinión del ministerio. Si la exportación se autoriza y es para un país fuera de la comunidad tenemos que pagar tasas que pueden llegar a un 30% del valor. Los únicos bienes para los que no existe la libre circulación en la Unión Europea son los integrantes del patrimonio cultural y artístico.

Resultado: España tiene un mercado del arte insignificante, si lo comparamos con otros países con menor población. Es muy difícil que en éste país surjan galerías o anticuarios con proyección internacional. Nuestros artistas, salvo contadas excepciones, son poco conocidos entre los estudiosos extranjeros y poco valorados en el mercado internacional. Y por último, tenemos muy pocas donaciones a museos o instituciones públicas.

Tal como dice la exposición de motivos del borrador:

“el coleccionismo, como actividad que cumple una función social tendente a la generación, conservación y difusión del patrimonio histórico artístico”, debe ser merecedor del “reconocimiento y apoyo de los poderes públicos”.

El presente Proyecto de Ley tiene por objeto introducir una serie de modificaciones normativas destinadas a preservar e incrementar el patrimonio cultural a través de la potenciación del mecenazgo y del desarrollo del mercado del arte. Se trata de medidas que afectan a los operadores de ese mercado y a los titulares de los bienes culturales, sin restricción alguna, sean personas físicas o jurídicas, en tanto que sujetos que colaboran con las Instituciones Públicas en la protección y fomento de nuestro Patrimonio Histórico, prestando, de este modo, un servicio a la colectividad. Es fundamental otorgar tanta importancia a la conservación del Patrimonio ya existente como al establecimiento de las condiciones necesarias para que la contribución al Patrimonio que disfrutarán las generaciones venideras sea de la misma importancia y calidad. Se trata, por tanto, además de proteger, de potenciar el crecimiento de nuestro Patrimonio a través del fomento del mecenazgo en todas sus dimensiones.”

“Debemos insistir en que los objetos de arte son vectores de transmisión de identidad, valores y cultura, y, en esa medida, aun teniendo un valor económico importante, no pueden ser considerados únicamente como objetos de comercio, como mercancías o bienes de consumo o de inversión. Por ese mismo motivo, su mercado debe ser objeto de una especial protección y regulación. En esta línea, entre los objetivos de esta reforma se incluyen los siguientes: 1) facilitar el acceso de los creadores a los mercados, 2) potenciar los intercambios, 3) incrementar la seguridad jurídica, y 4) facilitar el acceso público al patrimonio cultural en manos privadas.”

“En todos los casos se trata de medidas que inciden directamente en la amplia circulación de obras de arte y en el funcionamiento del mercado, contexto del coleccionismo, que redunda en un sector del arte sólido en relación a sus artistas y a sus colecciones públicas, y a la larga, en un enriquecimiento del patrimonio histórico artístico de nuestro país”.

Si desean leer todo el borrador pueden descargarlo desde la siguiente página.