Bartolomé Bermejo

Bartolomé de Cárdenas, también conocido por Bermejo o Rubeus (se supone que por alguna característica física, quizás fuera pelirrojo) fue un pintor único por muchas razones.

Fue un pintor itinerante que se desplazó continuamente de un lugar a otro. Nacido en Córdoba, su actividad está documentada en Valencia, Daroca, Zaragoza y Barcelona.

No tenía un taller fijo en una población, de manera que era contratado como maestro y colaboraba con talleres locales en muchas de sus obras.

Su carácter y forma de trabajar los podríamos calificar de extravagantes, abandonó diversos proyectos en pleno proceso de ejecución. Incluso llegó a ser excomulgado por haber dejado sin completar el retablo de Santo Domingo de Silos para la iglesia parroquial de Daroca.

Fue un genio artístico, para muchos el mejor pintor de la segunda mitad del siglo XV en la península Ibérica, a pesar su fama de informal siempre encontró mecenas que le encargaran obras.

No se sabe donde se formó, pero parece casi seguro que fue en Flandes. Su dominio de la pintura al óleo y de las técnicas de la veladura solo podían ser debidas a un aprendizaje en Flandes bajo la influencia de Rogier Van der Weyden o Dirk Bouts.

 

 

 

La inscripción que figura en el marco de la Piedad pintada el 1490 para Lluís Desplá, canónigo de la catedral de Barcelona, señala que el lugar de nacimiento de Bermejo fue Córdoba, pero su pintura nunca tuvo vínculos con la escuela andaluza.

En el Prado está la obra “Santo Domingo de Silos entronizado como obispo”, tabla central del retablo mayor de la iglesia parroquial de Daroca. En el contrato se especificaba que cobraría un primer plazo (un tercio) a la formalización del contrato y un segundo tercio cuando finalizara la tabla central, grave error, pues fue en ese momento cuando Bermejo desapareció para realizar otros encargos y dejó el retablo sin acabar. Esta fue la causa de su excomunión, y para poder seguir trabajando (la excomunión impedía que trabajara para la iglesia) tuvo que acceder a terminar el retablo tres años más tarde, pero esta vez ayudado por el taller de Martín Bernat. El Prado también posee en su colección una de estas tablas realizadas posteriormente con la ayuda de Martín Bernat “Fernando I de Castilla acogiendo a Santo Domingo de Silos”. Sobre éste tema se puede ver en el siguiente vídeo una interesantísima conferencia de Laura Alba y Maite Jover, técnicos del Prado, donde se analizan con gran profundidad técnica las dos pinturas.