Exportación de bienes muebles

Ayer hablábamos de “El embarco de Santa Paula” de Claude Gellée, más conocido como Claude Lorrain, en español Claudio de Lorena. Justo ahora se ha sabido que el gobierno británico ha aplazado temporalmente la licencia de exportación de la obra hasta el 1 de mayo para ver si algún museo de Reino Unido muestra interés en la obra y puede conseguir la cantidad para comprarlo.

A Mediterranean port at sunrise with the Embarkation of Saint Paula for Jerusalem by Claude Lorrain.En el Reino Unido, a diferencia de España, la licencia de exportación se concede a todas las obras y solo unas pocas que se consideran de una excepcional importancia nacional, son objeto de estudio por el Reviewing Committee on the Export of Works of Art and Objects of Cultural Interest, que es quien dictamina si la obra es de una importancia excepcional, por su historia, su valor estético o su importancia para el estudio del arte. Si el comité entiende que cumple los criterios para ser una obra de importancia nacional, aplaza la concesión de la licencia para que se pueda encontrar un comprador (normalmente un museo o institución pública) dentro del Reino Unido y la obra no se vaya al extranjero. Si al final no se encuentran fondos para comprar la obra, se le concede la licencia y puede ser vendida a un comprador de fuera del país.

Claro que la legislación británica quiere dar una oportunidad para que puedan retenerse en el país los bienes culturales considerados de excepcional importancia nacional. El sistema está diseñado para lograr un equilibrio, de la forma más justa posible, entre los diversos intereses que chocan en cualquier solicitud de exportación: la protección del patrimonio nacional; los derechos del propietario que vende los bienes; el exportador o comprador extranjero; y la posición y reputación del Reino Unido como mercado internacional del arte.

Nada que ver con España.