El Getty Museum

Ha salido a la luz, que el Getty Museum ha adquirido la semana pasada dos importantes pinturas antiguas: un Rembrandt y un Canaletto.

La pintura de Rembrandt es otro caso de una ganga descubierta en una subasta. Se trata de un óleo sobre cobre pequeño, de 22,2 X 16,8 cm., un autorretrato titulado “Rembrandt riendo” y que se data alrededor de 1628.

Esta obra, atribuida a un “seguidor de Rembrandt” salió a la venta en una pequeña subasta de Gloucestershire en el año 2007 por 2.000.- libras. Pero varios expertos debieron sospechar que era una obra auténtica, así que después de una guerra de pujas la pintura se vendió por más de 2,5 millones de libras a la galería de Londres Hazlitt, Gooden & Fox. La pintura fue después autentificada por el gran experto en Rembrandt Ernest van de Wetering. Según el Getty Museum otros expertos también han estudiado la pintura y todos están de acuerdo en que es una pintura de Rembrandt.

De momento no se sabe el precio que ha pagado el Getty. Pero después de la subasta, William Noortman (director de una de las galerías de arte antiguo más importantes del mundo, Noortman Master Paintings), creía que su valor rondaba entre los 15 y 20 millones de libras. No obstante el precio se sabrá cuando el Getty Museum solicite la licencia de exportación de la obra al gobierno británico (que puede paralizar la exportación durante 3 meses de las obras de una importancia excepcional para la historia del arte, y ofrecer a los museos e instituciones del Reino Unido la posibilidad de adquirir la obra igualando el precio de venta).

The J. Paul Getty Museum es quizás el museo con una dotación económica más importante para realizar compras del mundo, ya que es financiado por la fideicomiso al que dejó la mayor parte de su patrimonio J. Paul Getty (incluyendo las acciones petrolíferas y de otras empresas por las que el fideicomiso recibe dividendos periódicamente). Ha establecido varios records en la compra de obras (sobre todo de su especialidad que es la pintura antigua). En 1988 Incluso circuló el rumor  que había ofrecido 300.000 millones de pesetas de entonces, para la compra de la Colección Thyssen. Al final, como es sabido, el barón prefirió que la colección se quedara en Madrid.