Hablando de Mecenazgo

Esta semana ha salido la noticia de que Leonard A. Lauder ha donado su colección de obras cubistas al Metropolitan Museum of Art de Nueva York.

La colección comprende 78 pinturas, dibujos y esculturas. 33 de Picasso, 17 de Braque, 14 de Gris y 14 de Léger. Todo el conjunto está valorado en 1.100 millones de dólares

Esta donación convertirá al Met, que apenas tenía obras de esta época, en un museo de referencia en el cubismo junto con el MOMA, Hermitage y Pompidou.

Leonard A. Lauder, heredero de Estée Lauder y uno de los más influyentes mecenas de Nueva York, empezó su colección hace 40 años y con mucho gusto, paciencia y tenacidad ha conseguido convertirla en una de las más importantes del mundo. También con dinero, pero no tanto como podría parecer, ya que como él mismo declara: “En ese entonces, había mucha pintura disponible, porque nadie realmente la quería” (cuando dice nadie, se refiere a las personas que podían permitirse pagar el precio, el cubismo era relativamente “no muy caro” porque lo que estaba de moda era el impresionismo y el post-impresionismo).

Este es un ejemplo perfecto de un verdadero coleccionista, de un mecenas, que vive la formación de una colección y que se forma y aprende a medida que va completando el conjunto.

“No puedes crear una gran colección a menos que estés enfocado, seas disciplinado, tenaz y estés dispuesto a pagar más de lo que posiblemente puedas permitirte”, dice Lauder. “Muy al principio decidí que tenía que formarse como una colección de museo” y “cuando estaba considerando comprar algo, hacía un paso atrás y me preguntaba, ¿Ésta obra pasa el corte?”.

Para formar la colección ha sido ayudado por la experta Emily Braun, que ha actuado como consejera durante 26 años. Como resultado, la mayoría de las obras de Lauder tienen una gran importancia histórica. Por ejemplo dos de las obras son de la revolucionaria exposición de la galería Kahnweiler en Paris en 1908, en la que nace el cubismo: las obras de Braque “Terraza en el Hotel Mistral” 1907, y “Arboles en L’Estaque” de 1908. La obra de Picasso “El molino de aceite” de 1909 fue la primera pintura cubista vista en Italia, influenciando a los futuristas italianos. Otro de sus trabajos “L’Independent” de 1911, es uno de las primeras obras en que Picasso experimenta con la tipografía de un periódico. La pintura de Braque “Frutas y vaso” de 1912, es el primer collage cubista. Se cree que la escultura “Cabeza de una mujer” de Picasso, de 1909, es la primera escultura cubista.

Parece ser que también fue cortejado por la National Gallery of Art de Washington pero Leonard Lauder prefirió el Met porque “Siempre que he donado algo a un museo, he querido que lo transforme”.

Como muestra de la generosidad de la donación, ésta no conlleva ningún tipo de restricciones así que puede exponerse como los conservadores del museo consideren conveniente. En muchas donaciones se establecen condiciones muy estrictas, por ejemplo que las obras se exhiban juntas como una colección completa, o que no puedan ser separadas o que no puedan salir nunca del museo.

La donación se podrá ver en una exposición que se realizará en otoño de 2014.