Piero della Francesca en América

En la Frick Collection de Nueva York se celebra desde el 13 de febrero hasta el 19 de mayo, la primera exposición monográfica de Piero della Francesca (1411/13­–1492) en Estados Unidos. Es una exposición pequeña, sólo consta de siete pinturas, pero excelente. Seis de las tablas provienen del retablo mayor de la iglesia de Sant’Agostino de Borgo San Sepolcro, ciudad natal de Piero. De ellas, cuatro pertenecen a la Frick Collection –San Juan Evangelista; La Crucifixión; Una Monja agustina (Santa Mónica); y Un fraile agustino (San Leonardo?)–, otra al Museu Nacional de Arte Antiga, Lisboa –San Agustín– y la última a la National Gallery of Art, Washington –Santa Apolonia–. Del retablo de Sant’Agostino, que fue retirado de la iglesia a mediados del siglo XVI, solo se conocen otras dos tablas que no han podido estar en la exposición: El Arcángel San Miguel –de la National Gallery, Londres– y San Nicolás de Tolentino –del Museo Poldi Pezzoli, Milán– . La última tabla que compone la exposición es la magnífica Virgen y el Niño entronizados con cuatro Ángeles de la Sterling and Francine Clark Art Institute, Williamstown.

Piero della Francesca es uno de los pintores fundamentales del siglo XV italiano. Perteneció a la segunda generación de pintores-humanistas y fue un auténtico hombre del Renacimiento. Matemático y geómetra, éste interés se refleja en el volumen claramente definido de las figuras y la cuidada perspectiva en sus obras, que tratan de plasmar la realidad de las cosas a través del orden matemático. Todo ello  equilibrado por un naturalismo derivado del arte flamenco. La luz atmosférica, diáfana, uniforme de sus obras ayudan a crear ese sentimiento poético tan característico de su pintura.

La Frick Collection es uno de los más destacados museos “pequeños” de los Estados Unidos. Ocupa la que fuera residencia en Manhattan del magnate del acero Henry Clay Frick, aunque llegó a ser conocido como “el hombre más odiado de América”, por su actitud frente a los trabajadores, logró formar una de las colecciones más importantes de la época. Después de su muerte, su hija Helen Clay Frick agrandó la colección, con un tercio de las obras compradas a partir de 1919. Su colección de pintura antigua es de altísima calidad con obras de pintores como: Cimabue, Duccio, Van Eyck, Holbein, Brueghel, Veronese, Ticiano, El Greco, Velázquez, Vermeer, Rubens, Van Dyck, Rembrandt, Goya, David, Manet… Impresionante.