Pinturas de castas

Hace dos semanas (días 26 y 27 de febrero) se realizó la subasta de la sala Balclis de Barcelona.

Destacamos dos obras:

La Virgen con Niño y San Juanito (lote 1245) de Gaetano Gandolfi. Salía con una estimación de 50.000 euros, se remató por la estimable cantidad de 220.000 euros (claro que en Londres se hubiera pagado el doble).

 

 

 

 

 

1. De Españól, é Yndia; Nace Mestizo.

Y la serie de nueve óleos sobre cobre, de pinturas de castas (lote 1253).

Los matrimonios interraciales no fueron frecuentes en la América española (tal vez solo aumentaron a partir del siglo XVIII) pero las relaciones sexuales interétnicas lo fueron desde que llegaron los conquistadores en el siglo XVI y fueron una constante durante todo la época colonial.

 

 2. De Negro, é Yndia, Nace Lobo.

Para designar las diferentes mezclas étnicas que integraron las sociedades hispanoamericanas y las posiciones que cada una ocupaba, se usó el término castas. Así pues, las sociedades hispanoamericanas estuvieron altamente jerarquizadas, y en ellas cada grupo social ocupaba una posición específica definida en gran medida por su origen racial.

 

 3. De Coyote, é Yndia; Nace Chamiso.   

 

La producción de pinturas de castas abarca todo el siglo XVIII en la Nueva España. Estos cuadros representan el complejo proceso de mestizaje producido entre los tres principales grupos que conformaron la colonia: indios, españoles y negros. La mayoría de estas pinturas se componen de dieciséis escenas representadas en lienzos separados, aunque en ocasiones aparecen en una sola superficie dividida en compartimentos.

 

Cada escena muestra un hombre y una mujer de diferentes etnias con uno y, en ocasiones, dos hijos, y lleva una inscripción que identifica la mezcla racial representada. Las series siguen una progresión específica: al principio las escenas representan sujetos de “raza pura” (es decir, españoles), lujosamente ataviados y desempeñando ocupaciones que apuntan a su privilegiada clase social. Conforme aumenta la mezcla racial de las familias, su estado social disminuye. Además de presentar una tipología de las etnias humanas y sus ocupaciones, las pinturas de castas incluyen asimismo un rico sistema de clasificación en el que distintos objetos, alimentos, flora y fauna están cuidadosamente colocados e identificados por medio de leyendas.

Los nombres de las castas varían de región en región y cambiaban a través del tiempo. Un ejemplo de los nombres que podían llegar a tener las mezclas es el siguiente (en una obra de Andrés de Islas, 1774):

1. De Español e India, nace Mestizo
2. De Español y Mestiza, nace Castizo
3. De Castizo y Española, nace Española
4. De Español y Negra, nace Mulata
5. De Español y Mulata, nace Morisco
6. De Español y Morisca, nace Albino
7. De Español y Albina, nace Torna atrás
8. De Indio y Negra, nace Lobo
9. De Indio y Mestiza, nace Coyote
10. De Lobo y Negra, nace Chino
11. De Chino e India, nace Cambujo
12. De Cambujo e India, nace Tente en el aire
13. De Tente en el aire y Mulata, nace Albarazado
14. De Albarazado e India, nace Barcino
15. De Barcino y Cambuja, nace Calpamulato
16. Indios Mecos bárbaros.

Esta serie de nueve pinturas (seguramente faltan siete) fueron realizadas en el último cuarto del siglo XVIII en México, la serie subió de 60.000 a 250.000 euros. Todo parece indicar que fue comprada por un coleccionista latinoamericano.