DIEGO DE LA CRUZ

El apóstol Santiago el Menor

Pintura al óleo sobre madera
Segunda mitad del s. XV
116 x 49 cm
Colección particular, Barcelona

Diego de la Cruz fue uno de los pocos artistas de nombre conocido entre los representantes de la pintura hispano-flamenca burgalesa. Aunque vecino de esta ciudad, se le supone un origen flamenco por el conocimiento de la pintura nórdica que se percibe en sus obras, especialmente por la influencia de Rogier van der Weyden. En la pintura de retablos logró la máxima verosimilitud en cada imagen y detalle, a través del color y el empleo de varios procedimientos plásticos, consiguiendo un efecto de esculto-pintura de ricos efectos. Cuando se conoció su nombre se le consideró como escultor al colaborar con Gil de Siloé en la pintura y el dorado de algunos de sus retablos de talla.

Santiago el menor es conocido por desempeñar una ardua labor evangelizadora, un hombre listo para la batalla de la fe y la expansión del mensaje de Cristo. Fue reconocido como el primer obispo de Jerusalén. Escribió las epístolas que llevan su nombre y aparecen en el Nuevo Testamento.