La Virgen con el Niño

Escultura en piedra caliza policromada

120 cm. de altura

Lorraine (Francia), siglo XV

La escultura está en buen estado de conservación. La superficie posee finas y uniformes marcas de herramientas que junto con los restos de la base indican que originalmente la figura estaba policromada.

Los rasgos más notables de esta figura son la solidez de su pose junto con el equilibrio entre la pierna recta y la flexionada, y la fina elegancia de las superficies. Aunque conserva las convenciones iconográficas familiares del arte gótico, la escultura sugiere ideas más modernas debido a la postura serena de la Virgen y la organización de los ropajes, cosa que clarifica la relación entre ambos lados de la figura.

La Virgen porta un vestido de mujer contemporánea, una toga de falda larga con un corpiño de cuello redondo ceñido y de manga larga. Sobre este, un manto voluminoso recae sobre su cadera llegando hasta el cuerpo del Niño. Ella está coronada y su larga cabellera se posa sobre sus hombros. Tal cabellera, junto a su alta frente abovedada y sus delicadas facciones representan un ideal específico de belleza y gracia femenina que emerge en la escultura del noreste de Francia a mediados del siglo XV.