Jaume Cascalls

Plañidero

Escultura en alabastro y vidrio aplicado
37,5 x 10 x 5 cm
Poblet, Cataluña, hacia 1350-1375

Procedencia: Londres, Colección Denys Miller Sutton ; Estados Unidos, Colección particular.

 

Nos hallamos ante un plañidero de alabastro en altorrelieve perteneciente al cortejo funerario que decoraba un sepulcro. El personaje aparece en posición completamente frontal y de cuerpo entero, vistiendo una gramalla de pliegues verticales y tubulares, mientras se cubre la cabeza con una capucha. El rostro pone de manifiesto una sorprendente serenidad que contrasta con el dramatismo y expresividad exagerada que acostumbra a impregnar este tipo de representaciones luctuosas. En la parte baja, a la altura de los pies del personaje, aparece uno de los detalles decorativos más llamativos de la pieza, el vidrio aplicado de color azul que decoraba el fondo de las escenas del sepulcro del que formó parte.

El plañidero perteneció a la colección del prestigioso historiador y crítico de arte Denys Miller Sutton (1917-1991)[1], y luego pasó a una colección norteamericana. Es originario, con casi total seguridad, del panteón real ubicado en el monasterio de Santa María de Poblet (Tarragona). En este sentido, deben tenerse en cuenta los indicios de procedencia acerca de dos plañideros que, sin duda, pertenecieron al mismo sepulcro que el que nos ocupa. El primero de ellos, también inédito, ha aparecido en fecha reciente en comercio en Barcelona y se ha exhibido en la feria FAMA (Palau Antiguitats, Barcelona, marzo de 2020) (fig. 3 del texto introductorio). Perteneció a la colección de María Tarragó, de quién conservamos un valioso testimonio oral según el cual la pieza fue regalada a su suegro por el director de La Caixa de Pensions de Reus (Tarragona) a inicios de la década de los años treinta del siglo XX. A su vez, este la había recibido en forma de obsequio de manos de una anciana que residía en la localidad de la Espluga de Francolí (Tarragona), cercana al monasterio[2].

El segundo de los fragmentos al que nos referimos apunta a una procedencia semejante. Se trata del plañidero antiguamente conservado en la colección de Pau Font de Rubinat (1860-1948), importante político y bibliófilo oriundo de Reus del que sabemos que también poseyó una interesante colección artística. Este fragmento se conoce a través de una fotografía de l’Institut Amatller d’Art Hispànic de Barcelona (cliché C-35381, año 1920)[3]. La circulación en la zona tarraconense de ambos fragmentos, por tanto, permite ponerlos en relación con el abandono, pillaje y destrucción al que fue sometido el célebre monasterio después de la desamortización de 1835.

Al mismo sepulcro debió pertenecer un tercer plañidero conservado en el Museu Frederic Marès de Barcelona (inv. MFMB 1509)[4], que muestra un estilo idéntico al de los anteriores y que, además, presenta una base con la misma anchura y restos de vidrio aplicado, como ocurre en el que aquí estudiamos y en el aparecido recientemente en comercio en Barcelona. El de la colección Font de Rubinat también presentaba una base con la misma morfología y anchura, aunque las fotografías antiguas no permiten determinar si presentaba restos de vidrio aplicado. En cualquier caso, la pertenencia de todos ellos a un mismo sepulcro es evidente. El mismo estilo se detecta en un cuarto plañidero conservado en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, donde ingresó en 1992 como donación de la asociación de anticuarios Aproarte[5]. En este caso, la base es algo más estrecha y no conserva restos de vidrio.

El estilo de este conjunto de plañideros remite directamente al escultor Jaume Cascalls, quien trabajó en la materialización del panteón real de Poblet entre 1349 y 1377, a las órdenes del rey Pedro III el Ceremonioso. Sin duda, se trata del proyecto artístico más ambicioso llevado a cabo por el monarca y uno de los más emblemáticos del gótico en toda la Corona de Aragón[6]. Con él, retomó la tradición iniciada en el siglo XII por sus predecesores de enterrarse en dicho monasterio, y no solo estipuló la voluntad de reposar allí eternamente, sino que advirtió a sus sucesores que debían comprometerse a lo mismo. Ello indica la voluntad del Ceremonioso de crear un panteón dinástico con la misión de prestigiar y mantener la memoria de la casa real, lo que remite a una constante utilización por su parte de las formas artísticas con voluntad propagandística. Se volcó en la iniciativa y la siguió con sumo interés durante los años de su reinado, vigilando de cerca a los artistas que trabajaron en el proyecto. Precisamente, fue el monarca quien decidió que la técnica del vidrio aplicado se incorporase a la obra de las tumbas populetanas, como así prueba un documento de 1354 donde el monarca reconoce que la había podido ver en un sepulcro que Cascalls estaba ultimando en su taller y que mostraba “hominum gestus hostendentium luctuosos”[7].

 

 

 

 

 

 

[1] Sutton fue secretario de la International Commission for Restitution of Cultural Material y especialista en arte de la UNESCO. Crítico de arte en The Financial Times y editor de la revista Apollo, fue profesor visitante en la Yale University. Entre sus publicaciones, destacan las dedicadas a Picasso o Whistler y una historia de la casa de subastas Christie’s. Véase la entrada de su archivo personal conservado en la University of Glasgow: Sutton, Denys Miller (1917-1991: art critic and editor of Apollo), Papers of Denys Miller Sutton, 1917-1991, art critic and editor of Apollo, c1940-1990. University of Glasgow Special Collections. GB 247 MS SUTTON’ on the Archives Hub website, [https://archiveshub.jisc.ac.uk/data/gb247-mssutton, fecha de acceso: 10 junio 2020).

[2] Estas informaciones se recogen en un informe inédito de Joan Yeguas sobre la obra (Yeguas 2001, p. 4).

[3] Se ofrece la referencia de esta fotografía en Español 1991.

[4] Sobre este plañidero, véase Español 1991.

[5] Terés 1993.

[6] Sobre el panteón, véanse los estudios clásicos de Toda 1935b, Arco 1945 y Marès 1952, además de los trabajos más recientes de Bracons 1989; Español 1999, Manote-Terés 2007, Bracons 2007 y Español 2018, entre otros.

[7] Rubió 1908-1921, vol. II, p. 104, doc. CXI.