Tahúres

Estos días se está celebrando un juicio muy interesante en Londres. Lancelot Thwaytes ha demandado a Sotheby’s para que le indemnice por la mala atribución de una obra que la casa de subastas vendió el 2006.

COPIA

La obra subastada en Sotheby’s

La historia es la siguiente: en 2006 el señor Thwaytes cedió a Sotheby’s para subastar un cuadro atribuido a Caravaggio: “Los jugadores de cartas”, comprado por su familia en 1962 por 140 libras. Los expertos de la casa de subastas consideraron que la obra no era auténtica, que era una copia de la obra que se conserva en el Kimbell Museum de Texas.

ORIGINAL

La obra del Kimbell Museum

Se subastó como “seguidor de Caravaggio” y la compró por 42.000.- libras el famoso experto en barroco italiano y coleccionista Sir Denis Mahon. Quien después de estudiarla declaró que era una versión anterior a la del museo Kimbell pintada por el mismo Caravaggio. El señor Mahon murió hace 3 años a la edad de 100 años y dejó su colección de pintura a los museos públicos ingleses incluyendo la National gallery. La obra de Caravaggio la valoró en 10 millones de libras.

El vendedor Lancelot Thwaytes ahora ha demandado a Sotheby’s en base a que no actuó con diligencia y no hizo todas las pruebas necesarias (por ejemplo reflectografías) para atribuirla a Caravaggio, causándole un grave perjuicio económico ya que se podría haber vendido la obra en su momento por unos 11 millones de libras. Algunos expertos en barroco italiano como Mina Gregori, Maurizio Marini, Antonio Paolucci (director de los Museos Vaticanos) y Daniele Benati, también son de la opinión de que se trata de un auténtico Caravaggio.

Por otro lado Sotheby’s declara que es una obra claramente inferior en calidad a la del Kimbell Museum y que aparte de su propios expertos, otros especialistas de talla mundial como Sir Richard Spear o Sebastian Schütze (autor del catálogo razonado del pintor) consideran que se trata de una copia de un seguidor del pintor. Y consideran que los expertos que apoyan al demandante no son realmente los grandes especialistas mundiales en Caravaggio.

El caso que se resolverá en las próximas semanas puede crear un precedente, la sala de subastas puede llegar a tener responsabilidad no por atribuir mal una obra y venderla, sino por no haberla atribuido bien. La parte demandante sostiene que se le pidieron unas pruebas a Sotheby’s para determinar la autenticidad y sotheby’s no las realizó todas, sólo hizo radiografías y no infrarrojos y aquí es donde actuó con negligencia ya que si las hubiera realizado la obra se hubiera vendido como Caravaggio. La negligencia en el caso es en las acciones de Sotheby’s no en la atribución. En este argumento se equivoca el demandante, por más pruebas que se realizaran sobre la obra estas no pueden demostrar la autenticidad, en todo caso sólo pueden demostrar que es falsa, la atribución a un artista necesita además de el conocimiento (connoisseurship, en inglés tal como explicaremos en un próximo post). Por lo que se ve en las fotos la diferencia de calidad a favor de la obra de Texas es clarísima. Los expertos que apoyan a Sotheby’s tienen más importancia internacional. Todo parece indicar que Sotheby’s tiene la razón en sus consideraciones, pero ya veremos como termina el caso.